Horizontes

Tal vez es tiempo de dejar de esperar, de saltar al vacío para poder escalar.

Tal vez es tiempo de dejar entrar la oscuridad, de valorar la luz y el cielo tocar.

Tal vez es tiempo de dejar de hablar, mejor escuchar con sinceridad.

Tal vez es tiempo de dejar de tocar y empezar a acariciar con el alma y sin reproches.

Tal vez es tiempo de dejar de correr para caminar despacio sin prisa por ver.

Tal vez es tiempo de dejar de dormir, de soñar despierto y empezar a vivir.

Crecer

A R. Gracias por llegar a mi vida y estar en ella

Llegamos a una edad donde tenemos una historia que contar; los inicios son mágicos y los finales… bueno son eso… finales. Las personas que encontramos después de tantas remodelaciones y reparaciones, llegan con presentes; detalles que ni siquiera sabías que necesitabas y allí estás otra vez sonriendo.

El espacio cambia y tú eres otra persona, menos prejuicios, menos creencias y mucho más ligero de peso.

De manera fortuita y con el destino de la mano hay alguien que aparece con muchas sorpresas tanto buenas como malas, solo sabes que vale la pena, que te da algo más, te inspira, pero sobre todo te hace ser mejor persona, te das cuenta que tus miedos siguen allí, que las cicatrices son recuerdos de ese pasado; pero por dentro sabes que deseas compartir tu tiempo, que quieres arriesgarte, empaparte de su mundo, volver a aventurarte, a confiar y eso se llama crecer.