aprendizajes, confusión, pensamientos, Pregunta, Reflexión, respuesta

“Dios, sí juega a los dados”

¿Realmente olvidamos?, o no queremos recordar.

¿Dejamos de amar?, o suprimimos el amor.

¿Fluimos?, o dejamos de perseverar.

¿Cambiamos?, o sólo escondemos, nuestro rostro real.

¿Dejamos ir?, o nos deshacemos de algo o de alguien.

¿Crecemos?, o fingimos ser adultos.

¿Existe la felicidad?, o nos autoconvencemos de ella.

¿Perdonamos?, o en el fondo del cajón guardamos la desconfianza.

¿Amamos?, o nos acostumbramos a ser serviciales y gentiles.

¿Lo que viene es mejor?, o sólo es un autoconsuelo.

¿A quién pertenece esta vida, esta historia, este guión, quién deshace y rehace?

¿A Dios, la naturaleza o no hay un director?

Tal vez Dios sí juega a los dados.

¿Entretenimiento o diversión?

Mira alrededor.

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Cuento corto, nostalgia, sensaciones, sentir

Pensamientos íntimos

Encontrarte en aquella mesa no fue coincidencia, las pláticas telefónicas, los chats a distancia… maldita distancia. Los encuentros febriles, la nostalgia.

Los te quieros, los besos, las risas torpes. La duda, el cariño, las largas caminatas. El soleado invierno de color blanco, los árboles con sus figuras alargadas; ellos crecen como mi confianza.

De vuelta a ti, a tu abrigo; a tus ojos que me pierden en tus laberintos ¿Cuánto han callado?, ¿cuánto han visto?, ¿cuánto han sufrido?, las ojeras bajas te delatan, la melancolía está allí sembrada desde hace años.

La incomodidad de verte y sin poderla esconder. Miro hacia otro punto, al incierto horizonte, compartimos espacio y silencios, pero nuestros pensamientos permanecen íntimos, callados y distantes.

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Cuento corto

Enigma nocturno

I

Los pies helados

Después del trabajo soy consciente de mis pies. Están helados de la vida sedentaria y la falta de camino.

II

La habitación

Las sábanas heladas y la cama sin amoldar. Mi columna se repara, los huesecillos truenan.

III

El enigma

Allí a oscuras, una vez que el ruido se apaga. Te encuentro en mí, te intento descifrar. Nadie sabe la respuesta aunque pregunte a wiki o a google.

IV

Insomnio

Sin visitar el jardín de los sueños, una vez más. Otra vez tú. La luna más luminosa, la cama tibia y los pies, por fin, tienen dedos.

V

La locura

La locura de verte con los ojos cerrados, de escucharte, de verte: VIVO. Tú, mi recuerdo inerte.

VI

A punto de amanecer

Te descubro enigma, sin respuesta, tal cual eres.

Afronto los hechos: MUERTO ESTÁS.

VII

Levantarse y vestirse

Las prisas del siguiente día, se disuelve la oscuridad mental. Calzarse los zapatos.

¡Oh, dolor insano!, llevarte a cuestas durante el día y sólo desear estar descalza entre la hierba, enlazando los dedos a la tierra para estar un poco más cerca de ti.

 

 

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artículo

Rafael Serrano, micólogo

Síganos en Prisma a la vista y lean esta gran entrevista, besazo.

Prisma a la vista

biopic

Rafael Ángel Serrano Apanco (México, 1992).  Ingresó a la carrera de Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, en donde tuvo la oportunidad de trabajar con diferentes personas y áreas, desde la taxonomía de microalgas y de helechos, hasta la biotecnología para biorremediación con otra especie de microalga, para finalmente encontrar pasión en la Etnomicología, específicamente de hongos neurotrópicos.

Actualmente realiza sus investigaciones con comunidades indígenas de las faldas del volcán Popocatépetl. Es organizador y curador de eventos culturales en Colectivo La Luna, de los cuales destacan talleres y conferencias de divulgación científico-tecnológica.

Es responsable del proyecto Nanácatl, dedicado al rescate y difusión de tradiciones, usos y costumbres presentes en el conocimiento micológico cultural, mediante investigaciones etnomicológicas, además del desarrollo y difusión de técnicas de cultivo con tendencia a la autogestión.

Además es miembro de la Sociedad Mexicana de Micología, el Grupo Interdisciplinario para el…

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poema

Es una promesa

Prometo dormir entre tus brazos, escuchar tu pecho y estrechar tus manos.

Prometo volverme loca con tu risa  y sonreír sin prisas.

Prometo estar contigo en las buenas y en las malas, ser tu compañera o tu porrista.

Prometo animarte y mimarte, pero sobre todo admirarte.

Prometo no perderme y si lo hago buscaré la manera de encontrarme.

Prometo aprender cada día, olvidar mis miedos.

Prometo volar en patineta, días, noches y tardes risueñas. Por primera vez tengo alas gigantescas.

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cuento infantil

Una naranja

Esta era una naranja que vivía con su familia, su padre y sus hermanas, ella había visto partir a algunas. Azotaban en el piso y los seres altos las recogían. No sabía qué sucedía después. A otras las arrancaban por ser gordas y muy anaranjadas.

Naranja no quería caer ni se arrancada. Ella se aferraba a la rama y se escondía de los seres, además crecer casi en la copa tenía sus ventajas.

El viento soplaba un viernes dos de junio. Naranja estrepitosamente cayó sobre la tierra, un ave logró visualizarla y empezó a picotearle la cara.

El ser más bajito vio la escena y se acercó a defenderla, o eso ella creía. Él entró a la cocina, sacó un cuchillo y cortó a naranja por la mitad. Vaya dolor que la embriagaba estaba semimuerta.

El ser empezó a chuparla. Y una vez que extirpó su jugo, aventó a naranja a un cesto de basura, allí vio a Gordita, Pachona y Golosa. Las cuatro lloraban amargamente su final y ahora, ¿qué camino les depara?

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