Poetas

Te enamoraste de la persona incorrecta y no por incompatibilidad o diferencias. Sino porque un poeta siente el doble, ama el doble y el olvido pesa y cuesta. 

Al fin poetas que no sanan hasta destilar letras en canciones y poemas. Qué no se cansan de escribir del tema, 

obsesivos por supuesto, 

neuróticos por supuesto, 

sentimentales por supuesto, 

sensibles por supuesto.

Esa insaciable pasión sólo está en los poetas. Sólo un alma cuyo fuego incremente podrá hechizarlos, magnetizarlos. El mundo, su mundo será irresistible, enigmático.

Al fin poetas, al fin locos. 

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La cura

 

El tiempo apagará las flamas, ayuda a apaciguarlas. Deslízate primero, luego camina. Deja correr los días, corre con ellos, ejercítate. Todos hablan de fluir, pero ¿cómo hacerlo?, ¿cómo lograrlo? Parece imposible. Acepta. Sin reclamos y sin expectativas. Avanza a lo incierto, puede ser la deriva… si es así construye unas alas, si no lo es inventa el camino.

ACEPTA TU VIDA, CAMINO, TIEMPO Y DESTINO.

 

 

A crecer

Lo inevitable: envejecer y crecer, ¿qué implica crecer?

En una edad temprana el humano tiende a compararse con otro en estatura ―yo soy más alto que tú, yo te gano por un pelo, mira estamos igual―, así comienza el historial de comparaciones, se empieza con los juguetes, con “mira lo que me trajeron los reyes o Santa y a ti no,perdedor”, así progresivamente, después son las calificaciones, ropa, objetos, muebles, carteras, casas y un sinfín  de objetos…

Lo inevitable: envejeces y creces.

Dejas de darle importancia a todo eso, callas esas voces, esos bucles que no llevan a ningún lado y piensas ―ajá, estoy madurando, creciendo, envejeciendo―, otros puntos  se valoran como preponderantes. En el adulto las cuentas, deudas, escuela, pagos de tarjetas y un algo más: el alma y la tranquilidad.

Lo inevitable: envejeces y creces. Tic-tac.

El precio de la tranquilidad, ese día en el que tu voz la escuchas, sabes lo que quieres, lo que no, qué tanto estás dispuesto, qué tanto te perturba. Las manecillas te corretean y te muerden los talones con ese tic-tac (así nos mastican ellas). Y es hoy el día indicado de deshechar lo que debes… ropa, personas, discursos, ambientes.

Buscas esa tranquilidad…

Lo inevitable: envejeces y creces. Tranquilidad.

Allí adentro está, su voz siempre ha estado para ti, pero por ponerte rebelde y desobediente te has metido en líos verdaderamente “chonchos”, sí simpre estuvo allí para ti. En las buenas, en las peores, en el atrás y el porvenir. Sólo escucha.

Lo inevitable: envejeces y creces. Contagio, contacto.

Saber escuchar a la natura, a  lo tuyo, lo que siempre estuvo y nunca te abandonó, ni te abandonará. La fuerza te recorre y sólo sabes que estás en contacto con el cosmos, con lo que no se ve, pero sientes. En ese momento, en esos segundos de lucidez, piensas: ¡¡Cuánto he crecido!!, he envejecido o quizás estoy alumbrando un aspecto de mí que desconocía.

A crecer…

Las mejores historias

Las mejores historias se escriben con:

Tengo miedo, pero lo enfrento.

Tengo miedo, pero me aviento.

Muero, pero no agonizo.

Las mejores historias se escriben con:

¡¡Vamos por eso!!

¡Tú puedes!

¡Levántate y sigue!

Las mejores historias se escriben con:

Los seres vivos.

El Sol

y la Luna.

Las mejores historias se escriben con:

¡Buenos días!,

¡Suerte!,

sonrisas.

Las mejores historias estás por escribirlas.

Mis diez descubrimientos

  1. No duele la soledad, duelen las ilusiones rotas.
  2. Para sacar tu brillo personal debes estar solo.
  3. La tranquilidad es más valiosa que la felicidad.
  4. Respetar tus decisiones es más difícil de lo que parece.
  5. Caminar solo, te hace fuerte; pero…
  6. el amor sana todas las heridas (puede emanar de ti para ti o de otros seres)
  7. La disciplina es lo que te mantiene a flote.
  8. Cuando parece que lo has superado, lloras. Es parte de sanar.
  9. Mantener la cabeza fría, cuando el corazón está decidiendo, es la mejor decisión.
  10. Los cambios son buenos. Somos castillos de arena a la orilla del mar.

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Cambiemos las reglas

Reír llorando.

Vivir muriendo.

Dormir despierto.

Recordar olvidando.

Encontrar perdiendo.

Volver dejando.

Bailar sentado.

Enfermar curando.

Cambiar permaneciendo.

Construir destruyendo.

Avanzar retrocediendo.

Suturar abriendo.

Hablar callando.

Amar odiando.

 

 

Rema

El horizonte no se ve, ni el punto final. Los animales debajo están y el miedo en tus labios se acuesta. Tus brazos cansados de remar, el Sol no deja de quemar. Sobreviviste a la tempestad. Rema, rema no dejes de remar. Rema, rema no te quedes atrás. El cansancio es físico y mental. La adrenalina no te deja dormir. Rema, rema hasta llegar. Rema, rema el bote.