Sin alcohol, por favor

Muero de ganas de emborracharme, ponerme hasta las chanclas y salir tambaleante, suspirando con los ojos llorosos, la boca silenciosa y el pensamiento revuelto.

Perder el raciocinio, volver a lo silvestre, arrastrarme o que me arrastren para llegar a casa, dejar de lado el encanto y las buenas costumbres.

Hablar lo mínimo y chueco.

Reír, llorar y cantar.

Tengo ganas de emborracharme de tus malditos recuerdos hasta perderme en la espesura de tu indiferencia.

Nube

Si yo pudiera describirme, diría que soy una nube, cuya forma es irregular, de temperamento natural sin modular. Es un arte ser leal tanto para mi como para los demás. Al igual que las nubes  mis tristezas no puedo contener, mis rabietas, mis enfados, mis alegrías, y los rayos que me iluminan. Esta cualidad de ser nube es cansada muchas veces, pues las personas no soportan la volubilidad, pero para mí cada segundo lo vivo al mil, con pasión. Ser nube complica mi relación con otros, mas no dejaría de serlo porque mi forma nube, atraerá más nubes.

Letras

Las letras bailan al compás del trazo; las puntas del lápiz las pintan redondas, altas y chaparritas. Letras de tintas diversas. Letras que iluminan la ennegrecida noche. Letras que pintan sonrisas, libertad, susto, disgusto y llanto.