Más cerca de la Luna

Hoy vi la Luna más de cerca y mis ojos se llenaron de su esplendor. Estaba en el momento preciso en las alturas de un cerro, no me lo esperaba y fue magistral, me tomó desprevenida; esto no hubiese ocurrido de estar aplastada viendo Netflix.

Esta entrada es una invitación a estar más tiempo en el exterior, es un reto que me he auto-impuesto en este último mes; muchos dirán que es más fácil deglutir todo vía sedentaria, pero eso no es vida, hay que salir a ver el cielo, las aves, las flores, si desean compartir sus experiencias por las redes, perfecto. Pero es absurdo que saquen aplicaciones como Pokemon-go para que las personas se muevan, jajajajaja ay qué cosas, digo está genial para quienes se divierten así, pero despeguen la mirada de sus pantallas, vean a su interlocutor a los ojos, busquen esas manos que nos recuerdan que somos efímeros, platiquen con sus viejos y sus niños, con los amigos que hace siglos no vemos, es enfermo ver  a tanto zombie caminando por las calles, hay miles de personas alrededor puedes hacer más de 50  contactos si por un momento te dedicas a la realidad.

Sí, sí bien criticona y aquí estoy frente a una pantalla, lo sé es incongruente; sin embargo cómo le hago para transmitir mi mensaje, cómo me conecto con ustedes, tampoco creo que los extremos sean buenos, sólo pienso que hay que equilibrar la vida, pero estar más tiempo fuera, convivir e interactuar con otros seres. Si desean sumarse al reto: #lavidaestáfuera, digan yo.

Abrazo.

P.D. Muevan ese trasero a ver el amanecer, atardecer o anochecer. Lindo día.

Cada día que pasa

Cada día que pasa te quiero más.

Escuchas mis tristezas con atención y ojos consoladores. Me cuentas tus historias sin perder el hilo y la tensión. Confías en mí sin siquiera conocerme. Es tan fácil abrir nuestros corazones y ver lo que contienen. Nos hacemos vulnerables, la confianza se acrecienta, no hay espacio para la melancolía, creamos un lugar para vaciar, para abrazar, para jugar y bromear.

Me quieres, te quiero y no me dejas caer.

No eres perfecto y me encanta porque ni siquiera intentas serlo.

Tan humano, tan tú, tan auténtico, tan ciegos ellos en no verlo.

 

Tienes permiso

Para mi amor otoñal

 ¿Quieres cantar? Canta.

¿Quieres bailar? Baila.

¿Quieres escribir? Escribe.

¿Quieres reír? Ríe.

No importa si tu deseo es grande, mediano o chico.

Si el jurado, tus padres o amigos te dicen que no.

Tal vez tienen razón, tal vez no. Y no importa.

Tienes una vida. Vívela.