Sólo por hoy

Sólo por hoy dejaré de escribir, de estar para ti, de hablarte y desvelarme.

Intentaré dejar de quererte, de extrañarte. Es mi deseo ahogar lo que siento por ti. Dejaré de cantarte y recitarte versos.

Veinticuatro horas de desintoxicación. Volver a empezar al culminar el periodo, repitiendo para mí: “sólo por hoy”.

No más de lo necesario, ni menos que lo justo, sería una gran idea cobrarte cada injusticia con intereses, sumando horas de alejamiento.

La ternura, el cariño y ese cálido corazón cambiaron de código postal, tus saludos esporádicos no llegarán, los destinatarios no existen más, no en ese domicilio… Se fugaron dicen los vecinos, así lo imagino.

Sólo por hoy cambiaré, remaré otras aguas hasta volver a mí, porque un paso hacia a ti son tres hacia detrás de mí. Y no más.

Aguanta sólo es por hoy y un hoy se convertirá en una tradición.

Anuncios

Te extraño

Extextraños desafíos mentales hasta las tres de la mañana. Los cabellos enredados del fin de semana, las lágrimas vertidas en la almohada, las noches al descubierto en las hamacas. Esa luna brillante que centella colores plateados difusos. Extraño tu risa, el calor de tus manos y tus apacibles ojos. Las mañanas de saltos en la cama hasta bien entrada la tarde. Los desayunos en la mesa y las cenas en la cama. Los atardeceres rojos, las noches desérticas. El brillo de tu piel, la textura de tu barba. Extraño tu dinamismo, tu sed de aventura, los piropos callejeros, el hip-hop improvisado. Extraño tus pósters, las figuras de acción y tus libros infantiles a media voz. Extraño que no me extrañes. Qué seamos extraños en este mar de gente y vernos sólo un momento para volvernos a decir adiós.