Una pizca de luz

En este mundo hay reglas que debes conocer. Para ver la luz debes estar en la oscuridad, para descubrir la belleza, empezarás por la fealdad, para apreciar te encontrarás con el desprecio y así sucesivamente…

Si hoy estás a disgusto, conserva estas palabras, ten fe. Más adelante creerás que la vida mejora, pero no es la vida: eres tú.

 

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Lotería

El caos. Las flamas.El deseo.La pérdida. La incertidumbre.  La locura. La queja. El desierto. El vaivén.  El despojo. El enmudecimiento. Los enredos. La cabeza. El sueño. El pensamiento. La mente. Las lágrimas. El dolor. La pena. La amargura. La  soledad. Las cartas. Las flores. Las canciones. La estupidez. El cambio. La lucha. El temor. La rabia. El coraje. La pasión. La obsesión. La desesperación. La petición. El destierro. El desenfreno. Los besos. El recuerdo. La almohada. La oscuridad. La lucidez. El estremecimiento. Los nervios. La procrastinación. La autodestrucción. El intento. La plática. Los amigos. La fiesta. El alcohol. El corazón. El entendimiento. La aceptación. La alegría.

¡¡Lotería!!

La cura

 

El tiempo apagará las flamas, ayuda a apaciguarlas. Deslízate primero, luego camina. Deja correr los días, corre con ellos, ejercítate. Todos hablan de fluir, pero ¿cómo hacerlo?, ¿cómo lograrlo? Parece imposible. Acepta. Sin reclamos y sin expectativas. Avanza a lo incierto, puede ser la deriva… si es así construye unas alas, si no lo es inventa el camino.

ACEPTA TU VIDA, CAMINO, TIEMPO Y DESTINO.

 

 

A crecer

Lo inevitable: envejecer y crecer, ¿qué implica crecer?

En una edad temprana el humano tiende a compararse con otro en estatura ―yo soy más alto que tú, yo te gano por un pelo, mira estamos igual―, así comienza el historial de comparaciones, se empieza con los juguetes, con “mira lo que me trajeron los reyes o Santa y a ti no,perdedor”, así progresivamente, después son las calificaciones, ropa, objetos, muebles, carteras, casas y un sinfín  de objetos…

Lo inevitable: envejeces y creces.

Dejas de darle importancia a todo eso, callas esas voces, esos bucles que no llevan a ningún lado y piensas ―ajá, estoy madurando, creciendo, envejeciendo―, otros puntos  se valoran como preponderantes. En el adulto las cuentas, deudas, escuela, pagos de tarjetas y un algo más: el alma y la tranquilidad.

Lo inevitable: envejeces y creces. Tic-tac.

El precio de la tranquilidad, ese día en el que tu voz la escuchas, sabes lo que quieres, lo que no, qué tanto estás dispuesto, qué tanto te perturba. Las manecillas te corretean y te muerden los talones con ese tic-tac (así nos mastican ellas). Y es hoy el día indicado de deshechar lo que debes… ropa, personas, discursos, ambientes.

Buscas esa tranquilidad…

Lo inevitable: envejeces y creces. Tranquilidad.

Allí adentro está, su voz siempre ha estado para ti, pero por ponerte rebelde y desobediente te has metido en líos verdaderamente “chonchos”, sí simpre estuvo allí para ti. En las buenas, en las peores, en el atrás y el porvenir. Sólo escucha.

Lo inevitable: envejeces y creces. Contagio, contacto.

Saber escuchar a la natura, a  lo tuyo, lo que siempre estuvo y nunca te abandonó, ni te abandonará. La fuerza te recorre y sólo sabes que estás en contacto con el cosmos, con lo que no se ve, pero sientes. En ese momento, en esos segundos de lucidez, piensas: ¡¡Cuánto he crecido!!, he envejecido o quizás estoy alumbrando un aspecto de mí que desconocía.

A crecer…

Datos para compartir

¿Quién de ustedes no conoce un diabético? Pues todos, ¿no?, es tiempo de cuidarse, ejercitarse o bien mejorar su calidad de vida. Les paso el dato de una amiga nutrióloga que brinda sus servicios a quienes están en condiciones muy críticas, transforma cuerpos enfermos en saludables. Da consultas online o en su consultorio que está ubicado en Querétaro, México; ella tiene una especialidad en oncología (es bien ñoña, jajaja), por si les interesa.
¡Abrazo!

monse1

No

Para que ya no sufras D. 

No volveré a escribirte, ni a pensar en ti. No volveré a hablarte, ni a buscarte. No volveré a tus brazos, ni a besarte. No volveré a verte, ni a tocarte.

Y si un camino me devuelve hacia ti,  trazaré otro para no volver a ti.

No volveré a creerte, ni a acogerte. No volveré a sentir nada por ti. No volveré a llamarte, ni a stalkearte.

Y si tus mentiras me vuelven a envolver, leeré estas líneas para no volver.

No volveré a recaer, ni te voltearé a ver. No volveré aunque los recuerdos me amedrenten. No volveré aunque  haya pensado en volver.

Y si me buscas,  si me llamas, si me extrañas, si me quieres, si te duele, si invocas al amor, a Dios y si suplicas.

No volveré.

Y si me duele, lloraré, pero no te miraré. Si resultas tan maldito y repites las promesas que hicimos frente a la Luna, como testigo, respiraré y me olvidaré de ti con una cicatriz más y hoy te digo, no volveré.

 

Elecciones

Tal vez a algunos les importe y tal vez a otros no y debería importarles pues hoy se juega el destino del mundo. Gane quien gane yo estoy preocupada por la semilla de racismo que ha implantado Donald Trump dentro de las consciencias estadounidenses, cuando una semilla se planta esta florece, tal vez hoy no tengamos un Hitler pero quizás en unos años sí. Es una pena que todo el trabajo antiracial de Obama lo haya echado al traste con sus creencias y lo único que nos queda es quedarnos a observar que el destino del mundo lo decidirán unos cuántos. #Nomásracismo #igualdad #gente #mundo

Aunque tú no lo sepas, te llevo a todas partes en mis pensamientos, te extraño como si todo hubiese pasado ayer y en la lejanía presiento que estás bien, me gustaría saberlo con certeza. Tal vez todo aconteció a destiempo y aquí me tienes escribiendo en la nada con una profunda esperanza de volver a verte.

Pista de baile

La música vibraba bajo nuestros pies, el cuerpo sudaba de verte, de vernos; en tus ojos, en sus ojos. La noche fue tuya, mía, fue nuestra. Bailar hasta deshacernos y sentir que el cuerpo flota y la fiesta sigue allí en los oídos, en tus ojos, en nuestros pies y todo fue pista de baile por primera vez.