Perder un amigo

El verano barría las flores descoloridas y rotas que decoraban la calle agrietada. Caminé hasta llegar a tu casa con la disculpa en los ojos y un regalo entre las manos. Te vi, pero ya no eras el mismo, el amigo aquel lo había perdido, tus palabras frías cortaron mi impulso de querer abrazarte, la calidez cambio por la frialdad y me retiré, no sin antes mirar atrás, pero ya no estabas más.

Gracias

Esta entrada, en realidad, es para agradecer las palabras que me dejan posteadas en la sección de comentarios, en correos electrónicos y por los regalos postales que he recibido de algunas personas.

Cuando este pequeño portal comenzó, nunca imaginé que llegarían tantas personas (desde mi punto de vista son muchas, pues soy algo solitaria, jajajaja), por lo cual siempre me sorprendo.

Gracias a quienes me siguen y disculpen si no he ido a visitarlos, esto es un gran laberinto de letras, fotos, dibujos no alcanza un par de ojos para todo lo que comparten; espero pronto darme una vuelta por sus sitios.

También quiero agradecer a las personas que se han convertido en verdaderos amigos, eso demuestra que las fronteras en realidad son imaginarias, no existe ninguna barrera geográfica, histórica o racial para la humanidad y el amor.

Abrrazos para todos.

B.

 

A Ramón Gómez de la Serna

La idea no es vivir para siempre; es crear algo que sí lo haga. Andy Warhol

[Carta imaginaria]

Llegué demasiado tarde a este mundo y no pude conocerte. Me hubiese encantado, me declaro tu gran fan.

Atesoro tu trabajo, no tienes idea de cuántas veces me has levantado, me haces reír, recordar y llorar, ¿sabes? mi papá quería nombrarme Ramona, tiempo atrás diría que es horroroso, pero hoy creo que era una estupenda idea. Seguramente, mis días de infancia hubieran sido una pesadilla, pero de haberte conocido lo habría soportado.

Me encanta como mirabas los objetos y les dabas otro matiz. Te leo para mirar con tus ojos, para sentirte y aunque han transcurrido cincuenta y tres años desde tu muerte, yo te siento tan cercano como si fueras mi mejor amigo.

En realidad, no sé cómo agradecerte lo que siento, mi amor hacia tus letras y reflexiones. Eres el hombre que me enseñó a mirar desde otros ángulos, a distorsionar la realidad, a vivir entre sueños.

Serna, gracias por escribir.

Te estima,

B.

Anécdota

Hace veintiún años caminaba a la orilla del mar, un fragmento verde bien pulido se asomaba entre la arena, lo recogí pensando que era jade, jajajaja, yo y mi imaginación. Corrí gustosa hacía mi madre, le dije sonriendo: ¡¡Encontré una piedra preciosa!!, mira.

Abrí mi mano y ella con cara de risa, respondió: Eso es un vidrio.

Para mí no tenía forma de vidrio, ni siquiera tenía filo. Estaba pulido. Lo guardé en mi bolsillo y mucho tiempo estuvo en mi escritorio. Años después supe cómo lucía el jade, jajajaja.

En mi adolescencia, miraba aquel fragmento, pensaba en mi gran hallazgo.

Hoy volví a encontrarlo entre mis pertenencias, por fin, cobró significado, ese pequeño vidrio soy yo pensé, somos todos. El mar es el tiempo y nacimos con filos, con cierto aire silvestre.

Cada etapa, cada lapso nos pule, saca lo mejor de nosotros, nos deja sin filo.

Un día trascendemos el dolor y volamos. Los daños no están, ni las heridas y aflora la belleza que hay en nuestro interior, así como aquel vidrio que llegó a ser en mi mundo, una piedra preciosa.

… Y después de todo creo que lo es.

Te amo

Te amo a ratos

a instantes

delirantes.

 

Te amo con los brazos,

y también a

trazos.

 

Te amo con los labios,

con los años, y

los ojos cerrados.

 

Te amo a ratos,

de pie, y

acostados.

 

Te amo como puedo,

como quiero, y

como sé.

Día perfecto

Dicen que la perfección no existe, pero yo creo que sí cuando veo la naturaleza; el correr de los años y a los niños crecer, a los adultos envejecer, a los animales amar, correr y cazar.

Yo creo que lo perfecto existe. Hoy, por ejemplo, es un día perfecto para:

a) Hacer lo que amas.

b) Trascender.

c) Liberárte.

d) Ser.

Hoy es el día, no hay otro, lo perfecto ya llegó; te busca para tomarte del brazo y caminar junto a ti.

El risco

A veces es tiempo de empacar, cada caricia, abrazo y recuerdo.

Con cuidado envolver los años y lo que aprendiste de ellos. Tomarlo todo con mucha fuerza, besarlo… inhalar, exhalar para arrojarlo todo por un risco y seguir tu camino.