¿Existe?

¿Existe el cielo?
Existe.
¿Existe el infierno
Existe.
¿Existen los ángeles?
Existen.
¿Existen los demonios?
Existen.

Todo existe.
Todos viven en ti.

Dejando atrás

Un buen día dejé de pensarte, mis letras partieron a otro puerto sin más. Dejé de escucharte en mi mente y sentirte en la piel. Dejé que el dolor me invadiera y resistí. Dejé que te fueras, dejé de pelear, dejé de reír y también de llorar. Un buen día dejé todo en manos del pasado, dejé que todo fluyera sin poner esfuerzo, te dejé libre y hoy vuelvo a ser yo.

Amado mío

Bajemos la Luna para arrullarla en nuestros brazos, para estrecharla con los labios, para ahogarla en caricias.

Bajemos el cielo para peinar a las nubes, para jugar con sus formas y vaciarnos en ellas.

Bajemos al Sol para iluminarnos el camino, para arroparnos y morirnos asados.

Bajemos las estrellas para celebrar con ellas, para beber de su brillo, para cantar abrazados hasta que amanezca.

Nube

Si yo pudiera describirme, diría que soy una nube, cuya forma es irregular, de temperamento natural sin modular. Es un arte ser leal tanto para mi como para los demás. Al igual que las nubes  mis tristezas no puedo contener, mis rabietas, mis enfados, mis alegrías, y los rayos que me iluminan. Esta cualidad de ser nube es cansada muchas veces, pues las personas no soportan la volubilidad, pero para mí cada segundo lo vivo al mil, con pasión. Ser nube complica mi relación con otros, mas no dejaría de serlo porque mi forma nube, atraerá más nubes.

Q

Huérfano de padre y madre, el niño Q aprendió a una edad temprana la madurez de la vida. Se enfrentó a obstáculos no propios de su edad. Miraba a otros niños callado y deseaba ser normal. Su nación entraba en Guerra y en la plaza dejaron un anuncio dónde se convocaban a todos los hombres. Q pensó que podía ser parte de algo por primera vez. Se enlistó, su cara no reflejaba su edad, sólo tuvo problemas a la hora de dar sus datos; sin embargo el reclutador lo vio tan entusiasmado que lo dejó pasar. Superó las pruebas de equilibrio, visión y agilidad, se sentía útil por primera vez.

Los enfrentamientos no tardaron en llegar, morían héroes de ambos bandos, moría gente con sueños con familias y metas. Q sólo cuidaba de su vida, su única pertenencia, mientras los otros se enfocaban en lo externo, Q miraba hacia adentro.

La guerra arrasó con millones de vidas y sueños. Dejó la tierra herida. Q sobrevivió, se le condecoró como el hombre valiente. Cuando recibió el renombre se sintió orgulloso, pero después de unas semanas quería arrancárselo, lo sentía como una lápida en  el cuerpo. Dejó los premios y los títulos, subió a la montaña para aislarse y estar consigo. El único orgullo válido debía salir de sí mismo, la tranquilidad, la paciencia y cualquier virtud. Una vez que dominara todo, bajaría de nuevo, nunca más confundiría a su interior con el exterior ya que ahí residía el mundo entero.

Rema

El horizonte no se ve, ni el punto final. Los animales debajo están y el miedo en tus labios se acuesta. Tus brazos cansados de remar, el Sol no deja de quemar. Sobreviviste a la tempestad. Rema, rema no dejes de remar. Rema, rema no te quedes atrás. El cansancio es físico y mental. La adrenalina no te deja dormir. Rema, rema hasta llegar. Rema, rema el bote.

Baila

Baila con el minutero para que equilibre tu corazón.

Baila con el arrullo del agua para que aliviane tu alma.

Baila con las manos que te estrechan para que no olvides tu humanidad.

Baila con los recuerdos que te aclaman para que suspires una vez más.

Baila con la boca que te acompaña para que aprendas a resucitar.

Baila con la edad que llevas dentro para que tu sabiduría salga.

Baila como el lobo a la Luna hasta enloquecer.