Un automensaje

untitled (10)

Asigna un valor justo y brinda la dimensión adecuada.

Anuncios

Hilando

La afelpada alfombra duerme en su regazo. Ella trenza sus cabellos, acariña la textura, acoge cada pensamiento tejiendo la figura.

Cuervos

Empluman de negro el cielo.

Pisan el cementerio.

No temen a la gente,

no temen a la muerte.

Pisan el averno.

Conquistan el cielo,

lo empluman de negro.

El Facebook

Quieran o no el Facebook forma parte, ya, de la vida cotidiana. Este sitio alberga alegrías y éxitos. Cada vez que entro a este portal veo amigos risueños, optimistas, relajados. Pareciera que a todos les va excelente, eso está muy bien; pero la realidad es que segmentamos los momentos tristes de nuestras vidas. No queremos parecer quejosos frente a los demás.

Nos han dicho hasta el cansancio que nuestra opinión sobre nosotros mismos es la más importante, ¿será? Más bien creo que vamos construyendo nuestra visión dependiendo de cómo nos miran los demás. En ese interactuar nos conocemos.

En el Facebook habitan, también, nuestros amigos introspectivos; ellos a manera de confesionario lavan sus culpas a través de este portal (la iglesia quedó relegada). Otros prefieren más humor, reflexión o compartir temas de interés social.

Desafortunadamente, cada vez hay menos opinión, es decir, postean la nota sin una crítica previa y debajo se alojan miles de likes. Esa manita incierta, (digo incierta) porque no sabemos con exactitud que fue lo que gustó, sin embargo nos conformamos con ella ya que es mucho más fácil. Nos sentimos solidarios y simpatizantes con la nota. 😉

¿Qué pasa con los fantasmas? De igual modo están presentes en la red. Me refiero a esos seres que murieron, e incesantemente este medio nos los recuerda ¡Hey, hoy es su cumpleaños! La felicidad es tan importante que los difuntos pasan desapercibidos ¿Cómo diablos se borran esos portales?

No hay respuesta, tampoco la hay para aquellos que prefieren vivir la realidad a través de una mini ventana cuándo afuera está el horizonte. Cosechemos realidad.

Esta felicidad insana, me mata, ha diluido otras emociones o alguien conoce ¿A quién deseé ser melancólico por el resto de sus días? Desde mi humilde opinión prefiero seguir tiñéndome de emociones. Mi meta no es ni será ser feliz. Basta de bobadas.

¿Qué quiero yo? Ser más humana.