Sábanas

Primera parte

I

Llegué a casa con los ojos tristes y la cara desencajada. Exploté en llanto mientras la almohada fresca me contenía las lágrimas; sofoqué mis gritos bajo la colcha. Después de la ira, la rabia y el odio vino la calma, con ella el sueño.

El lunes no podía levantarme; las sábanas se me enredaban en el cuerpo. La textura me invitaba a quedarme cinco minutos más. Tocaron el timbre sin ganas fui a abrir.

II

Las sábanas tibias lo invitaron a quedarse. Dos largas horas de intercambios. Besos, caricias y abrazos.

Dormí.

Desperté.

Se había marchado; dejando su aroma. Las sábanas olían a amor. No quise levantarme, ni siquiera comí.

 

Segunda parte

I

Las estaciones cambiaron una y otra vez; las sábanas envejecieron junto a mí y a las historias de amor.

II

Empaqué las sábanas en una caja… ya era tiempo de regalarlas. Acaricié la textura por última vez.

¡Adiós cómplices, adiós amigas! Si tan sólo pudieran hablar, pensé.

Anuncios

4 comentarios en “Sábanas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s